Memorias de verano y ropa de algodón

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De vez en cuando me gusta pensar en voz alta sobre estos pensamientos de madre que me asaltan, hacer balance, compartiros detalles... siempre he dicho que el blog es vida y como tal la muestro, más realidad siempre. Os hice partícipes del diario de un embarazo para explicaros casi mes a mes sensaciones y cambios, pero también como toca luchar contra viento y marea cuando te ven como una especie de talibana de la teta por seguir en ello dos años y casi cinco meses después. Claro que es duro, ser padres es el trabajo más duro del mundo, en las reflexiones de dos años después dejé constancia de algunos ratos de cansancio que siguen existiendo, pero hay mucho más.

Os preguntaréis, ¿cómo que memorias de verano y ropa de algodón? pero ¿qué invento es este? Si, tranquilos, tiene su explicación, y es que con el cachorrón siempre hemos intentado tirar por la ropa de algodón porque transpira muchísimo mejor y es más fácil que no de problemas a nivel de irritar la piel. Así que lo que hemos ido haciendo con él también lo vamos aplicando con nosotros, aunque escapar a las fibras sintéticas muchas veces sea una odisea lo vamos logrando con los calcetines de algodón de colores, con muchas camisetas y con algunos pantalones, en tejidos para mi es más complicado. Sin emparanoiarnos pero intentándolo. Incluso en verano (lo vais a ver en las fotos) recurrimos a ellos para evitar rozaduras, porque calzado que le va bien con el calor, al sudar tanto el pie, le termina rozando y al usar esta prenda nos salvamos.

memorias verano

El verano. Tengo miles de recuerdos de niñez, casi todos con mi hermano y mis primos, jugando horas y horas, bañándonos en la piscina, jugando con el barro, paseos con la bicibleta y miles de risas. También de días de playa en familia, sobre esa arena de Torremolinos que quemaba como si pasearas por encima de una parrilla, esos cuarenta y tantos grados que en mi Castilla linda son impensables (e insufribles). Años después empecé a ver el verano como una época de agobio, en la que alguna noche en que corría el aire o si nos escapábamos a algún lado las cosas cambiaban. Hace dos años y poco nos cambió la vida, tener la oportunidad de revivir tantos momentos de niñez en los ojos de mi niño son impagables y me apetece mucho compartir algunos de ellos.

memorias verano

El hueco de un árbol puede ser el lugar perfecto para esconderse ahora que hemos descubierto el arte de dar sustos. Pero también sirve un simple cojín, ponerse tras una puerta o taparse con las manos. Y si aun así hay algún despistado sale de su boca el "donde está" seguido de su nombre para que lo busques, a continuación un "bu" que aterra hasta al más valiente.

memorias verano

Nunca ha sido de hacer demasiado caso a muñecos y peluches, pero de unos meses a esta parte la cosa ha cambiado. Tenemos un par de ellos inseparables, el de la imagen de arriba es de Kiabi, lleva tantos lavados que empieza a estar algo ajado, pero es su compañero a la hora de dormir (a ratos) junto con Garfield. Y crece, y estira, y sigue comiendo como una lima.

Fuimos a conocer a un nuevo primito y hacia finales de verano volvimos para el bautizo. Pasar días con la familia que tienes lejos siempre es volver con las pilas cargadas y una sonrisa de esas que no entran en la cara. Aunque su cara de pena era un poema porque el cura "no compartió" cuando mi madre se lo llevó a comulgar.

memorias verano

Tardes de piscina, de paseo, de huerta, de recoger los huevos de las gallinas o darles de comer maíz, tomates, lechugas... masajes al Isi (al gato), mimos y baños de Tigre en el río, cortar el césped, recolectar tomates, regar, meter los pies en la regadera hasta el infinito y  quedarnos tapados de barro, mojarnos en los aspersores, regar el césped a manguera, ver la rana que vive en la pila grande, ponernos "como la cocha", pero reír, reír mucho, disfrutar, parar el tiempo. Con los abuelos, con los abuelitos y con tanta gente con la que tenemos la suerte de compartir días y ratitos.

memorias verano

Sigo aprovechando el mismo bikini que me compré con 15-16 años, ese negro sencillo que tiene la friolera de 20 años pero aun lo da todo. Mi niño tenía dos bañadores, sintéticos, pero desde que descubrió el gusto que es ir por la vida en pelotillas no quiere otra cosa. Así que las tardes pasaban en pelotillas, con protección solar sobre la piel, la gorra sobre la cabeza y las chanclas, aprendiendo a hacer un pis aquí, un pis allá (viva la escatología) mientras regaba flores o merendaba sandía, peras, ciruelas. Aun con chanclas muchas veces hemos utilizado calcetines cortos para bebé, paseábamos por una zona que tiene piedras muy pequeñitas y así evitábamos que molestaran al caminar. También nos salvaron los primeros días de tocar la hierba. No puedo evitar reírme recordando ese "no pasa nada" que no dejaba de repetir mientras daba saltitos intentando que la hierba no rozara sus dedos.

También fue nuestra primera incursión en una piscina pública y la operación pañal va viento en popa, sin presiones, a su ritmo, pero contentos. Ha descubierto que le encanta el "cochalate", los helados y los gusanitos, pero también que no cambia su fruta de media mañana por un dulce. Una mañana de recadeo le querían comprar un pastel y dijo que no, que él fruta. Mamá orgullosa, insisto en lo importante que es educar el paladar, lo que disfruta comiendo melón, sandía, uvas, descubrir fruta de temporada es genial.

memorias verano

A finales de junio el destino nos llevo a Asturias, patria querida, era la boda de mi querida Paula y nos sentimos como en familia. Que gente tan estupenda, que gusto ser testigo y partícipe de la felicidad de ese día, también de desvirtualizar, por fin, a Isa y de reencontrarnos con la otra Paula. Mi niño, disfrutó como el que más, bailó, comió, durmió una siesta que en la vida y sociabilizó todo y más.

memorias verano

Ha hecho muchos amigos, ratos de parque, de juegos, de aprender a compartir... me hacía bastante gracia la preocupación que tenía mi madre hace unos meses porque no compartía. Yo le decía que era normal si no conocía a esos niños, que cualquier adulto no deja las cosas a alguien que no conoce de nada y para un niño los juguetes son una posesión preciada. Meses después, en plena jungla del parque, lleva, deja su bolsa de juguetes y utiliza otros. Porque allí todos revuelven sus posesiones para jugar con los otros. Insisto en lo que digo más arriba, respetar tiempos es tan importante...

memorias verano

Por primera vez vio un espectáculo de títeres, los miraba con cierto asombro aunque su máxima fijación era una luna enorme que había encima del teatrillo. También hemos pasado ratos menos buenos, las rabietas aumentan porque no es capaz de gestionar muy bien algunas emociones, así que intentando tener paciencia estamos en ello. Están casi fuera las dos muelas que faltaban, eso quiere decir noches con muchos despertares, ratos de desesperación llevándose las manos a la boca o algún rato en que no quiere comer. Pero después, llegan otros momentos en que te sorprende con frases estupendas como: "mamá, abrázame", o te da un beso porque si, o te suelta que está agotado y te sale una carcajada.

memorias verano

Antes dije la palabra bebé. ¿Bebé? Con el paso de los meses, que vuelan a una velocidad que da miedo, veo que ha dejado de serlo para convertirse en un niño que siempre saluda y empieza hasta a dar las gracias. Cuando dicen que hay que predicar con el ejemplo es tan cierto... normalmente siempre le pido las cosas "por favor" y él ya empieza a hacer lo mismo cuando quiere que hagamos algo. Orgullo de madre modo on otra vez, igual que sucede cuando vamos a alguna parte y te felicitan por lo bien que se porta aun siendo un alma inquieta, o cuando tiene que cruzar la calle para saludar a sus amigas, unas señoras que rozan los noventa años y están siempre sentadas en una plaza.

Este tira y afloja que es la maternidad, que es la vida, que es tan intenso que a veces te falta el aire y otras no puedes dejar de sonreír. Estas memorias de verano que extrañaremos cuando escaseen las horas de luz y tengamos que mirar la lluvia a través de la ventana.



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30 comentarios

  1. ¡¡¡¡Hola!!!!
    He disfrutado muchísimo de este post. Creo qu elo mejor es su disgusto porque el cura no compartió, jejejeje.

    Yo también soy muy defensora de la ropa de algodón.
    Mis hijos(son mayores) de pequeños llevaban uniforme y claro, muchas prendas eran sintéticas así que intentaba compensar con los calcetines y la ropa interior, que es lo que está más en contacto con la piel.

    Y estuviste en mi tierra, me alegra.
    Besos y tu verano me ha recordado a los míos con mis hijos, no hay nada mejor que disfrutarlos, atesoras recuerdos imborrables.

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    1. Eso intento, se que son momentos que no volverán.
      Tienes una tierra tan bonita... siempre que puedo me gusta ir. Me alegra muchísimo que te haya gustado.
      ¡Un besote!

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  2. Un post precioso. Por lo que veo, habéis pasado genial el verano y el vestido de la boda en Asturias me parece espectacular.

    Besos

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    1. Improvisando y sin grandes planes pero lo hemos (estamos) pasado muy bien.
      ¡Un besote!

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  3. ¡Qué post tan bonito! Ha sido como vivirlo de lo detallado que está y se nora que lo has hecho con mucha pasión. La foto del árbol me ha matao jaja... y lo del momentó comunión, la de niños a los que les pasa y el cura suele hacerles una caricia para compensar el "no compartir". Benditos niños. Un besazo a los dos

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    1. Me alegra muchísimo que te haya gustado Inés, cuando comparto este tipo de entradas siempre está la duda de si os encajará porque la temática suela ser otra.
      ¡Un besote!

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  4. ¡Me encantan estos posts porque son tan cercanos!
    La boda la he vivido de cerca porque sigo a Paula y me ha parecido entrañable.
    Ains, y como te entiendo con lo de bebé. Mi hija mayor entra este curso al instituto y la veo niña, pero ya le encuentro trazas de adolescente.
    Un besito.

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    1. ¡Qué se pare el tiempo! es ley de vida pero que rápido pasa.
      ¡Un besote!

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  5. Me encantó el post!!. Yo estuve en Asturias el verano pasado, es una preciosidad.. Se es madre siempre... y a veces no es nada fácil... Ahora Alejandra entra el Instituto y a mi me tiene de los nervios ajajaj, yo creo que más que ella, pero es lo que toca...

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    1. Tan cierto... cuantos días y ratos en que parece que no se puede más, pero ahí seguimos adelante.
      Alejandra irá muy bien al instituto, es un amor de niña.
      ¡Un besote!

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  6. Ay lo de compartir, es que es de traca. Pues claro que no quieren compartir! Nosotros lo que hacemos es intercambiar, o compartir si no lo está usando. Además tiene sus amiguitos, con los que le sale del alma compartir.
    Besos!

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    1. Claro, con el tiempo ellos eligen con quien compartir sin presionarles.
      ¡Un besote!

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  7. Seguro que habéis pasado un verano estupendo y que grandote está tu hijo.
    Besos

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    1. ¡Cómo ha estirado! ha crecido muchísimo, se lo noto en la ropa un montón.
      ¡Un besote!

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  8. Cómo mola ver lo que crecen ¿verdad? Y sí, algodón para todos, yo prefiero tener menos pero todo algodón 100%. En lo de los calcetines estoy contigo, a veces los zapatos de verano rozan y mucho. ¿Has probado las zapatillas victoria, las de toda la vida (pero con goma en vez de cordones para los niños)? Son de algodón y muy suaves, se pueden llevar con y sin calcetines. Victor y yo las gastamos de primavera a otoño ya desde hace mucho. Besos

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    1. Pues muchas gracias, de cara al que viene las miraré seguro.
      ¡Un besote!

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  9. Me ha encantado el post. Que rápido crecen, parece que fue ayer y mira ya que grande esta, un besito.

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    1. El tiempo vuela.
      Como decía más arriba, me alegra mucho que os guste, es un tipo de entrada que me gusta hacer de vez en cuando y siempre está la duda de que os parecerá.

      ¡Un besote!

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  10. Me ha gustado mucho el post. Tiene que ser muy difícil ser madre, pero por otro lado, debe de ser muy gratificante cuando compartes momentos con el pequeño.
    Un beso, guapa :)

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    1. Esto es como lo de ying y el yang, tiene ratos muy duros y desesperantes pero después otras cosas que compensan con creces.
      ¡Un besote!

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  11. Veo que habéis pasado un verano de lo más completo, llenísimo de vivencias que tanto tú como tu niño guardaréis como un tesoro en vuestras memorias.
    Besis

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    1. Eso estoy intentando, espero que de mayor tenga recuerdos de niñez tan bonitos (o más) como los que tuve yo.
      ¡Un besote!

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  12. Qué bonito y cuánta dulzura en tus palabras! Un placer que compartas estos resúmenes por aquí. A seguir disfrutando!
    Un beso

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    1. No te imaginas que alegría me da ver que sigues al otro lado después de tanto tiempo.
      Muchas gracias por pasar a comentar.
      ¡Un besote!

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  13. Que bien te has expresado cuñada, me ha encantado el relato y me encanta todos los momentos y ratos que he pasado con vosotros este verano, he podido disfrutar del sobrino bien a lo grande, y como bien has dicho crece muy rapido y de semana en semana se le extraña muchisimo. Lo quiero con locura.

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  14. Un post precioso, se puede sentir el cariño y el amor con el que está escrito.
    ¡Un beso!

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  15. Me dicen que disfrute de esta etapa que estoy viviendo tan de bebé porque vuela muy rápido pero también me apetece un montón empezar a vivir cosas como las que has descrito :)

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  16. Me encantó este post, que leí la semana pasada en casa de los papis. Qué mayor se hace tu peque, qué bonita etapa y maravilloso verano, me gusta especialmente esa foto con los abuelos o tíos (supongo). Y lo de las prendas de algodón yo es que soy muy fan, a mi piel no le gusta mucho lo sintético, delicadita que es, jeje. Un abrazo grande.

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